Leer te va a hacer libre de verdad

«Los libros son un billete a la igualdad entre clases y géneros».

Isabel Torreblanca

gaelle-marcel pilas de libros

© Gaelle-Marcela.

Siendo este el primer texto que escribo para La Moderna me parece que lo justo es que hable de libros, que son, además, mi cosa favorita en el mundo, más incluso que los atardeceres, los amaneceres y las cajas de bombones Ferrero Rocher.

Hubiera sido una gran reina, ya sabéis, cercana, bondadosa, como una de esas reinas santas medievales que nunca hubieran reñido a su suegra, pero Dios tuvo a bien hacerme un poco más humilde convirtiéndome en sencilla profesora con una vida con todos los tópicos de profesores que puedas imaginar: paso largas tardes al lado de una estufa corrigiendo exámenes, hace dos años que no voy a la peluquería y una de cada cinco de mis conversaciones versa sobre que el apocalipsis va a llegar cuando los adolescentes de hoy se encarguen de dirigir el mundo.

Sin embargo, si mañana me encuentro con Letizia por la calle, quitando el evidente hecho de que seguramente ella lleve unos zapatos de miles de euros y yo un calcetín de cada color, nadie sabría quién es la reina y quién es la profesora. Esto se lo debo a los libros. Me explico: no me gustaría hablar de libros en los manidos términos de «qué bonitos, tabla de salvación en mis momentos difíciles», lo que quiero es reivindicar su sentido como herramienta política, como billete a la igualdad entre clases y géneros. Estamos hablando de algo serio: leer te va a hacer libre de verdad.

«Si mañana me encuentro con Letizia por la calle, quitando el evidente hecho de que seguramente ella lleve unos zapatos de miles de euros y yo un calcetín de cada color, nadie sabría quién es la reina y quién es la profesora. Esto se lo debo a los libros».

Es decir, mientras mis antepasadas, que firmaban sus contratos con una cruz, no podían ni soñar siquiera con expresarse igual que los varones blancos de clase alta, yo tengo al alcance los mismos referentes culturales que los reyes de España, los curas, los ministros y los golfistas con sus yates y sus casas con piscina y columnas. Así que, aunque todavía existe un abismo de desigualdad entre ellos y nosotras, la emocionante realidad es que mi hija, cuyas bisabuelas remendaban sus faldas, podrá pasar por el lado de todos estos personajes con la cabeza bien alta consciente de que sabe tantas o más cosas que ellos.

Profesores, decidlo a vuestras alumnas. Madres y padres, repetidlo a vuestras hijas. Hombres y mujeres humildes del mundo, corramos a contarnos el secreto: el lenguaje es materia para construir conocimiento. Leed, porque leer es una venganza contra los que nos encerraron en los gineceos, contra los que nos pegaron bofetadas y nos obligaron a coser hasta dejarnos ciegas. A aquellos que piensan que somos un par de tetas en bikini diles: yo soy más lista que tú y ese día acuéstate después de haber leído y vete a la cama feliz, hermana, por haber luchado.

«Leed, porque leer es una venganza contra los que nos encerraron en los gineceos, contra los que nos pegaron bofetadas y nos obligaron a coser hasta dejarnos ciegas».

2018-06-27T21:06:37+00:00